¿Qué es la Alergia a la Proteína de Leche de Vaca (APLV)?

Por Nestlé Health Science

La Alergia a la Proteína de la Leche de Vaca (APLV) es una de las alergias alimentarias más comunes en los lactantes y a menudo se presenta con síntomas diversos e inespecíficos, por lo que es difícil de diagnosticar. En Nestlé Health Science, comprendemos este desafío y nos comprometemos a proporcionar herramientas desarrolladas por expertos, soluciones nutricionales y apoyo para ayudar a los profesionales de la salud a establecer un diagnóstico oportuno y manejar apropiadamente a lactantes y niños pequeños con APLV. También nos dedicamos a proporcionar información, herramientas y apoyo a los cuidadores para ayudar a difundir el conocimiento sobre los síntomas de la APLV.

Las hipersensibilidades alimentarias no alérgicas, como las intolerancias, son resultado de la incapacidad de digerir ciertos componentes de los alimentos, como la lactosa o la fructosa, o, con menos frecuencia, colorantes, aditivos o conservadores. Las hipersensibilidades alimentarias no alérgicas no involucran al sistema inmunológico y son mucho más comunes que las alergias alimentarias.

 Las alergias a los alimentos surgen a través de una reacción inmunológica a ciertos alérgenos en los alimentos. Estos alérgenos son casi siempre proteínas. Otros componentes en los alimentos, como la lactosa y otros carbohidratos, no actúan comúnmente como alérgenos.

 Ciertos alérgenos causan más reacciones que otros. Estos son los ocho alérgenos más comunes que representan aproximadamente el 90% de todas las reacciones alérgicas alimentarias en los niños.

 

 Reacciones inmunológicas de la Alergia a la Proteína de Leche de Vaca

La APLV es una de las alergias alimentarias más comunes en el primer año de vida. Ocurre cuando el sistema inmunológico de un lactante reacciona anormalmente a las proteínas de la leche de vaca, que se transfieren de la madre durante la lactancia o de fórmulas que contienen proteínas de leche de vaca y alimentos complementarios. La reacción inmunológica puede ser mediada por la inmunoglobulina (Ig)E, no mediada por IgE o una combinación de las dos. Las reacciones pueden ser inmediatas (tempranas), ocurrir minutos u horas después de la exposición y/o retardadas (tardías), las cuales pueden manifestarse 48 horas o incluso una semana después de la ingestión. Es más probable que las reacciones inmediatas involucren la IgE, pero pueden ocurrir combinaciones de reacciones inmediatas y retardadas en algunos lactantes.

 

Incidencia y prevalencia de la APLV

La mayoría de los niños superan la APLV: 60–75% de los niños superan la APLV cerca de los 2 años y este porcentaje aumenta a 85–90% antes de los 3 años. La incidencia de APLV es de solo 1% entre los niños de 5 años.

 Alergia pediátrica

Las alergias alimentarias y las hipersensibilidades alimentarias no alérgicas en bebés y niños pequeños pueden presentar un desafío real. Hasta que se llegue a un diagnóstico, el proceso para padres, niños y profesionales de la salud puede ser largo y estresante.

Las hipersensibilidades alimentarias no alérgicas, como las intolerancias alimentarias, surgen porque el cuerpo no puede digerir o reaccionar a ciertos componentes de origen natural de alimentos como la lactosa o la fructosa, o, con menos frecuencia, algunos aditivos alimentarios o conservantes. Las hipersensibilidades alimentarias no alérgicas, a diferencia de las alergias alimentarias, no afectan al sistema inmune.

 Las alergias a los alimentos, por otro lado, son causadas por el propio sistema inmune del cuerpo que reacciona a ciertas proteínas presentes en los alimentos. Las proteínas son uno de los nutrientes esenciales que componen el cuerpo, junto con vitaminas, minerales, carbohidratos y grasas. Otros componentes de los alimentos, como la lactosa y el azúcar, no son alérgenos.

 Ciertas proteínas son alérgenos más comunes que otros. Estos son los ocho alérgenos principales que representan aproximadamente el 90 por ciento de todas las reacciones alérgicas a los alimentos en los niños:

 La prevalencia de alergias alimentarias, especialmente en los primeros años de vida, ha aumentado dramáticamente en los últimos 10 años. El desafío de encontrar mejores formas de prevenir y controlar las alergias alimentarias es una necesidad acuciante.

La Alergia a la Proteína de la Leche de Vaca (APLV) es una de las alergias alimentarias más comunes en los niños.

Aunque la proteína de la leche de vaca es uno de los alérgenos alimentarios más comunes en bebés y niños pequeños, puede ser difícil de diagnosticar. APLV ocurre cuando el sistema inmune de un bebé reacciona a la proteína en la leche de vaca. Si se amamanta, la reacción puede ser la proteína de la leche de vaca, que la madre ingirió y pasó al niño a través de la leche materna. Si el niño es alimentado con fórmula, la reacción es a la proteína de la leche en la fórmula en sí. En ambos casos, el sistema inmune del cuerpo reconoce estas proteínas como extrañas y, en respuesta, libera sustancias naturales como las histaminas, que causan los síntomas alérgicos. La APLV generalmente ocurre por primera vez entre el tercer y el quinto mes de vida en los niños afectados, pero también puede desarrollarse más tarde en la vida.

La intolerancia a la lactosa no es lo mismo que la Alergia a la Proteína de Leche de Vaca (APLV)

La APLV y la intolerancia a la lactosa a menudo se confunden. Aunque algunos síntomas, como la diarrea, son similares, la intolerancia a la lactosa es la incapacidad de digerir la lactosa (azúcar de la leche) en la leche, mientras que la APLV es una reacción inmune a la proteína en la leche. Incluso en aquellos niños con APLV, la intolerancia a la lactosa es poco común antes de los 3 años de edad. Después de todo, la leche materna contiene naturalmente una gran cantidad de lactosa.

 

REFERENCIAS

1. Koletzko S, et al. Diagnostic Approach and Management of Cow’s-Milk Protein Allergy in Infants and Children: ESPGHAN Gl Committee Practical Guidelines. JPGN 2012;55:221–9


Más sobre Padecimientos

Ver todos los artículos